desde los acantilados se pueden observar los grandes amaneceres que jamás podrás ver
cuando bajaste por la cascada observé tu cuerpo
las rocas cayeron en mi sien mientras dormía
despertaste en la mitad de la noche gritando nunca sabré qué pude haber hecho el suelo se estremeció al saber los graznidos te despertaron y la muchedumbre se abalanzó para degollarte bastó con proclamarse como Dios y todas las cabezas se volvieron una vanguardia
doble vigilancia cientos de miles de observadores ojos sobre las pantallas mis pantallas se han convertido en ojos tengo miedo pero no existen las cámaras los guardas la policía es el ciudadano el Estado es la pantalla
jamás libre siempre amarrada con golpes y con caricias las lecciones se aprenden ya no es necesario tener jaulas no sirve hablar de lo legal todo acto debe atentar contra la ley contra la dictadura las imágenes nuevas patronas mercancías en llamas como acto de liberación y la negación autoconsciente del proletario del trabajo del progreso del Estado y de un futuro mejor
se alzan tan alto y ya no puedo mirar el sol todo se ha tapizado en sombras los metales nunca dejan de rechinar y mis pies solo conocen el concreto me lanzo arrodillada para intentar despedazar el pavimento solo logro destrozar mis manos la lengua de las bombas no da lugar a discusión no da lugar a la metafísica no cede la lengua de la química y las armas apuntando a sus creadores los indios usando rifles y la imagen de la civilización en escombros
todas las vidas son guerra continuar pateando mientras caminas mirar atrás ver el desastre siempre fue esa la intención a veces no quise mirar el cielo por miedo a que la lluvia mojase mi cara ahora lloro al saber que nunca caerá el agua atmósfera aciaga este cielo nunca verá el color rosa esta tierra nunca verá el color verde
si no te gusta lo que ves puedes mirar al suelo si no te gusta el aire puedes ahogarte cuando quieras si no te gusta esta vida puedes escoger una religión si no quieres seguir vivo puedes drogarte si no quieres nada puedes ser un policía si lo quieres todo puedes ser un nihilista mañana podemos ver el amanecer de espaldas a la caída de la cultura
las heroínas son las destructoras del mundo todas las llamas de la profundidad del odio permiten dibujar las imágenes y retratar los rostros de quienes nunca quisieron perder su identidad todo aquel que reafirma su pasado todo quien defiende su posición en el espacio todo quien escribe en piedra sus pensamientos todos los primeros en ser castigados con el látigo de la mentira los policías son protectores de la vida y de la verdad