me preguntas qué espero
desde esta reja puedo verlo todo
desde mis frías manos contra el acero
y el concreto en mi culo
siento esas brizas y siento el azul al aproximarse la lluvia
el lenguaje poético está destinado a ser decadente
y las nubes se mueven más rápido
el río debajo mío sucio e indiferente no se preocupa en saludarme
y su débil caudal me recuerda a la muerte
no tendría las energías para lanzarme
y me da lástima por el tímido curso de agua
tan frágil como constante; hasta que se seque
y el puente desde el que lo mire, no sea más que adorno
como las vidas contemporáneas atravesadas por las máquinas
y por el desasosiego
por todo lo que en esta inhibición es vida
y luego los humos te dejarán descansar
pero sigo mirando al cielo ya violeta
y tengo que volver a funcionar